El primer año de “El Ingeniero Consciente”
Una mini reflexión del camino recorrido, y un pedido para vos
Y se pasó un año nomás.
“El Ingeniero Consciente” cumple 1 año.
Mentiría si te digo que las palabras me están fluyendo ahora mismo.
Me ví tentado en pasar todo este texto por la IA para que lo acomode y lo refine, que lo deje “mejor ordenadito”.
Pero al carajo eso. Hoy te escribo lo más al natural que me salga.
Escribo esto un domingo antes del almuerzo, luego de una taza de café. Y esto debería llegarte un miércoles, como de costumbre.
Llevar adelante una newsletter no es algo sencillo. Tampoco es imposible, no quiero dármela “de crack”, ni mucho menos “influencer”.
No arranqué esto con eso en mente.
Pero pensar consistentemente qué postear, qué puede ser de valor, cómo bajar conceptos complejos a palabras sencillas y amenas...todo eso cuesta.
Cuesta tiempo. Tiempo que saco alegremente de otras actividades, pero tiempo al fin.
Cierto es que nadie me pidió iniciar esto.
¿Pero te digo la verdad? Me agradezco por haber arrancado igual.
Si tuviera que elegir, lo volvería a hacer.
¿Sabes porqué? Porque crear, enseñar, acompañar, contribuir, son cosas hermosas.
Una carta de gratitud
Aprender en solitud tiene su cuota de fricción y frustración, componentes necesarios para solidificar y establecer conocimientos.
Pero no tiene que ser un tormento. Es muy lindo cuando alguien que ya comprendió un tema, incluyendo sus pormenores, te lo explica de una manera que lo entiendas.
Hablar de algo dificil en términos simples requiere estar empapado de ese tema, y es la prueba de fuego para saber si realmente entendiste algo.
Cuando tomo notas en mis estudios, intento articularlas como si alguien más estuviera leyéndolas o fuera a leerlas. Y ese alguien serias vos, mi querido lector, lectora.
El ordenar los conceptos que adquiero para luego poder organizarlo en blog posts o ediciones de la newsletter es algo que me nutre. No solo me permite aprender mejor, sino que le dá cierto significado al esfuerzo que hago para ser un profesional más capacitado.
Porque el conocimiento no me queda solo a mí una vez adquirido y practicado. El hecho de poder volcarlo para que vos puedas beneficiarte, aprender y crecer es lo que hace que valga todo ese esfuerzo.
Me nutre en mente y espíritu. Siento que estoy contribuyendo a algo que va más allá de mi beneficio personal.
No importa que no comentes en un post o que reacciones.
Importa que lo leas, que te quedes con la sensación de que encontraste en mi contenido una guía, una pequeña luz para dirigir tus pasos ante la niebla inmensa de los conceptos y términos con los que lidiamos quienes estamos en esta industria.
Gracias a eso estudio con más ganas. Con más dedicación.
Asi que esto no es una carta para hablar de mis logros, sino una carta de gratitud.
A vos, del otro lado de la pantalla. No sé quién sos, ni sé realmente qué te motiva a leerme.
Pero estás ahí. Y si después de todo este tiempo aún seguís acá, entonces es porque lo que vengo haciendo tiene algo de sentido.
¿Qué se viene para el año 2?
Difícil decirlo ahora. Algo es claro: voy a necesitar tu ayuda. Porque para sostener esto en el tiempo, primero me tiene que gustar a mí hacerlo.
Pero también tiene que aportarte valor genuino a vos.
Por eso preparé esta encuesta muy cortita (te tomará entre 3-5 minutos, seguro menos) para que me ayudes a moldear lo que se viene.
Para saber qué te duele, qué necesidad tenés, y ponerme en acción para acercarte una solución, un recurso, o al menos, acompañamiento en espíritu si es que lo que te duele a vos también me duele a mí.
Te voy a agradecer enormemente si la respondés. Enlace acá.
La ecuación es simple
Sin mí, blogs o newsletters sobre Ingeniería de Datos hay varios.
Pero sin vos, no hay Ingeniero Consciente.
Gracias por leerme, gracias por estar.
Vamos por otro año de crecimiento, de dudas, de aprendizaje y de consciencia, para navegar esta industria con excelencia, sin que eso implique alejarnos de nuestra esencia.


